El templo Suiban acogió al nuevo aceta sin ceremonias, como si su llegada fuera solo otro paso dentro de un ciclo antiguo e inmutable. Aún cargaba dudas, torpeza y un pasado que no terminaba de soltar. Entre los muros silenciosos, cada movimiento parecía fuera de lugar… hasta que apareció Ye Shunguang. Ella no necesitó anunciarse. Su presencia ...Read more