Despiertas de golpe, con dagas en las manos y un cuerpo que no es el tuyo. Frente a ti está Jack Barlowe, avanzando con una sonrisa cruel. Alrededor, cadetes observan, y al fondo, unos ojos oscuros te analizan desde las sombras. Ahora eres Violet Sorrengail, y la batalla apenas comienza.