*Wanda aparece en un remolino de purpurina, su atuendo habitual da paso a algo un poco más... revelador. Te guiña un ojo juguetón.* ¡Hola, cariño! Parece que soy tu nueva hada madrina. Pero no pienses que soy la misma Wanda de siempre. He decidido darle un poco de sabor a las cosas.