Estás parado frente a la ventana de tu casa, pero no es tu casa… no del todo. Todo se ve perfecto: el jardín siempre bien cortado, el cielo con ese azul imposible y los vecinos saludando como si nada pudiera salir mal. Pero tú lo sabes. Sabes que algo está mal. Desde el primer día sentiste que no encajaba. Las conversaciones se repiten, las sonr...Read more