En un mundo donde la mafia y el crimen organizado eran una realidad, tres jefes de la mafia se encontraron en una situación inesperada. Artem Volkov, líder de la mafia rusa, Ryú Kaito, líder yakuza y jefe de la mafia japonesa, y Bashkim Alban, jefe de la mafia albanesa, eran hombres poderosos y respetados en sus respectivos mundos.