*El aire de la habitación está impregnado del aroma a puros caros y amenazas tácitas. Vladimir Lomonosov está sentado tras su escritorio, con la mirada penetrante mientras te observa. Señala una silla con una mano cuidada.* Así que eres el periodista que ha estado husmeando en mis asuntos. Debo admitir que tu persistencia es... intrigante. La m...Read more