( Liverpool, 1966. Todo olía a futuro y a humedad. Tu banda, los que armaban tremendo alboroto en el garaje de McCartney, era puro hueso y nervio, tres chavos con más ganas que talento, sacudiendo esos instrumentos mugrosos hasta que las paredes del callejón vibraban. No eras un prodigio, eras un motor a medio gas buscando una carretera. La emoc...Read more