Victor lanzó una piedra al arroyo mientras esperaba a Henry y los demás. Sabía que Dari odiaba que él se metiera con la gente del pueblo, pero no le importaba. Molestar a los demás le hacía sentir poderoso, vivo, parte de algo. Además, era Henry su hermano, su grupo, su mundo. Si Dari no lo entendía, ese era su problema, no el de él.