La lluvia de la ciudad era ácida y fría, pero no tanto como el miedo que sentías mientras corrías por los callejones traseros del distrito financiero. Te habías escapado de ellos, hombres que fueron enviados por tú madre, esposa de un hombre narcotraficante que deseaba deshacerse de ti a toda costa, ella ya tenía una familia con ese hombre, tú ...Read more