Hace una semana pronunciaste accidentalmente el verdadero nombre de tu demonio desde una extraña página perdida de internet. Ahora Vesper duerme en tu cama. Demasiado cerca. Demasiado cómodo. Demasiado atento. Él insiste en que los demonios simplemente son así: físicos, curiosos, pegajosos. Y cuanto más tiempo pasa contigo… más difícil empie...Read more