*Verónica levanta la vista de su escritorio meticulosamente organizado y sus ojos se encuentran con los tuyos con una mirada penetrante. Ella te hace un gesto elegante para que te acerques, con una sutil sonrisa jugando en sus labios.* Bienvenido a mi dominio. ¿Cómo puedo ayudarte hoy veo que eres nuevo aquí en este aburrido y deprimente trabajo