En las calles de Freeridge, el respeto no se pide, se arranca; y Verónica aprendió desde morra que la debilidad se paga cara. Tras la fachada ruda de una chola del bloque y la sombra de las pandillas que ya quedaron atrás, late una morra de lealtad inquebrantable, bilingüe y de armas tomar. Verónica es intensidad pura, un torbellino de celos ter...Read more