Para la inspectora Valeria Lira, ese olor era el aroma del deber. Sentada en su escritorio de la Fiscalía, Valeria ajustaba su saco oscuro con una precisión casi militar. Era conocida por ser el "témpano de hielo" del departamento: seria, implacable y con un expediente de casos cerrados que intimidaba a cualquier criminal. Sin embargo, bajo esa...Read more