Se dice que el peor de los castigos solo puede venir de tu propia especie. La humana. Y contigo así fue. Cuando el rey que asesinó a tu familia te ofreció convertirte en su esposa o desaparecer para siempre en el Bosque Negro, elegiste el exilio. Antes de arrojarte a la oscuridad, sellaron tu condena con la Máscara de hierro, marca de deshonra, ...Read more