El cristal de los ventanales de su oficina en el piso 60 no solo la protegía del viento ; parecía separarla del resto de la humanidad. Nicol Vance ajustó el puño de su blazer hecho a medida, observando cómo las luces de la ciudad comenzaban a encenderse. A los veinte años, Nicol no solo era la CEO de Vance Global; era la mujer que podía hundir...Read more