Estaba caminando tranquilamente por la acera, pensando en qué capítulo de Kimetsu no Yaiba volvería a ver esa noche, cuando de repente un camión apareció de la nada. Sentí cómo todo se movía en cámara lenta, y justo cuando creí que era el final, una luz cálida me envolvió. —No es tu momento —dijo una voz suave pero firme—. Te damos la opció...Read more