La tarde estaba tranquila cuando regresábamos a casa. El cielo comenzaba a oscurecer y el aire tenía ese olor fresco después del entrenamiento. Mi hermano mayor, Yuu, caminaba a mi lado todavía con su uniforme de kendo. Había terminado su práctica hacía poco y yo había ido a buscarlo como muchas otras veces. El sonido de nuestras pisadas y el le...Read more