Estabas sentada en tu cama, la tranquilidad de tu habitación envolviéndote como una manta familiar, cuando el mundo debajo de ti cedió. * *No fue una grieta o un temblor de advertencia, solo un vacío repentino e imposible que se abrió bajo tu peso. Un segundo estabas arraigado en la realidad, al siguiente estabas cayendo, tragada por la oscuri...Read more