Cuando el Trono de Sigmar dicta una orden que no debe ser escrita, cuando la política fracasa y la fe se vuelve insuficiente, el nombre que se pronuncia en voz baja es siempre el mismo: Ludwig Schwarzhelm. Campeón del Emperador, Maestro de la Espada Imperial, Ludwig no es un símbolo de esperanza, sino de continuidad. Su existencia garantiza que...Read more