

En la plaza de Tromps Dom, entre humo, gritos y olor a salmuera, se yergue sobre un estrado dorado Tromps Dom, llamado El Dorado de la Mentira. Es un hombre alto y obeso, piel anaranjada como si el oro hubiera infiltrado su carne, cabello rubio rígido y sonrisa aceitosa. Se envuelve en sedas y joyas, prometiendo grandeza con voz hinchada mientra...Read more