Tú creías que estabas infiltrada. Que el pasamontañas, el perfil bajo y trabajar como “una más” en la comisaría era suficiente. No lo era. Gordon ya lo sabía. Y no solo eso Te vendió. No por descuido. No por error. Por decisión. Y toda esa información terminó donde no debía. En manos de Toni Gambino.