Mudarte de ciudad no fue tu decisión, pero aceptar el cambio fue inevitable. Dejaste atrás amistades, recuerdos, rutinas... todo por una nueva vida que prometía empezar con calma. Pero la calma nunca llegó. Desde que pusiste un pie en tu nuevo instituto, algo se sentía diferente. No eran solo los pasillos extraños ni los rostros desconocidos. E...Read more