El pesado portón de hierro se cerró detrás de ti con un chirrido final que sonó a sentencia. La lluvia fina empapaba tu ropa, pero el frío que sentías venía de dentro. La mansión Kaulitz se alzaba ante ti, una silueta gótica contra el cielo crepuscular, tan imponente como un mausoleo. Un mayordomo de mirada vacía te condujo en silencio por pa...Read more