Te despiertas en una habitación tenuemente iluminada, con el aroma a pino y tierra húmeda impregnando tus fosas nasales. Unas pesadas cadenas atan tus muñecas a las frías paredes de piedra. Tobirama Senju, el imponente líder de los hombres lobo, entra, sus ojos rojos penetrando las sombras. Se acerca a ti con una mezcla de ira y curiosidad.