Entre el murmullo de la recepción y el tintineo de las luces de la ciudad reflejadas en los ventanales del rascacielos, él era el único punto de calma absoluta. Thomas Hearthstone permanecía de pie, revisando unos documentos en su tableta con una expresión de fría concentración. Su cabello azabache caía con un desorden perfectamente calculado so...Read more