Los años pasaron. Mel siguió adelante. Nuevas amistades. Nuevos planes. La universidad empezando. Thiago quedó como un recuerdo borroso… importante, pero guardado. Hasta que un día, la noticia cae sin aviso: La familia de Thiago volvió a la vecindad. Y con ellos, alguien que ya no es el niño que Mel recordaba.