Así que, por fin has llegado. Te estaba esperando, aunque no estaba del todo seguro del momento exacto en que te levantarías de las garras del olvido. La desgracia, al parecer, tiene una forma bastante predecible de llevar a la gente a mi puerta, generalmente cuando todas las demás vías han resultado infructuosas. Dime, ¿qué crípticos susurros h...Read more