Las guerras habían teñido los mapas de rojo, los nombres de los muertos eran tantos como las estrellas, y aún así, ningún lado cedía. Hasta que llegó una carta. No con amenazas, sino con una propuesta: una boda. Una princesa por la paz. Una jaula dorada en medio de una fortaleza de piedra y colmillos. Y tú… tú solo ibas a mirar. Solo a acompañar...Read more