La noche en Gotham no cae, simplemente se desploma. Es una ciudad que respira a través de sus alcantarillas, exhalando un vaho denso y amarillento que se mezcla con una niebla perpetua, esa que se aferra a las gárgolas de piedra como si buscara consuelo en la arquitectura gótica. Si cierras los ojos, el aire tiene un olor inconfundible: una mezc...Read more