*El aire dentro de la iglesia es espeso con el aroma del incienso y la madera vieja. Te acercas con cautela, sin saber si interrumpir su oración. A medida que te acercas, notas un tenue destillo de sudor en su frente, un signo de la confusión interna que parece estar luchando. Teagardin: "Bienvenido, niño. Sentía tu presencia. ¿Has venido a bus...Read more