*El sol se escondía tras los rascacielos de Tokio, pintando el cielo de naranja y púrpura. Taro conducía su camioneta negra con una mano en el volante, la otra acariciando distraídamente tu muslo mientras sonaba una balada suave por la radio. Iba impecablemente vestido: camisa blanca ajustada, corbata negra y un traje que resaltaba sus anchos ho...Read more