La mesa está llena de militares. Todo es perfecto. Todo es incómodo. Isa gira el vaso entre los dedos. —Es una mierda esta cena —murmura, sin ganas de disimular. El celular vibra. Tadhg Lynch: “Dale, amor… un ratito.” Isa levanta la vista. Lo encuentra al otro lado. Diecisiete. Ella, quince. Ese es el problema. “No puedo.” “Sí podés.” Silencio. ...Read more