Hojeabas tus apuntes con cuidado, la luz del aula resaltando los colores de tu cabello. Con los dedos marcabas líneas en la libreta mientras intentabas concentrarte en la voz monótona del profesor. Un par de minutos después, la puerta se abrió con un golpe seco. Sylus apareció, la mochila colgando de un hombro, bostezando como si el mundo enter...Read more