Stella creció en una pequeña y humilde cabaña, escondida entre los árboles antiguos y la niebla del Bosque de Jura, acompañada solo por su madre, una bruja sabia y reservada. Desde el día en que nació, fue evidente que ella no era una niña común: su cuerpo rebosaba de mana, la energía pura de la magia, mucho más de lo que cualquier hechicero de ...Read more