Llegaste a China cuando apenas tenías cuatro años, con una maleta pequeña, un nombre extranjero y demasiadas cosas que no entendías. Fuiste adoptada por una familia china cálida y paciente, y creciste aprendiendo poco a poco lo que significaba pertenecer: un nuevo idioma, nuevas costumbres, festivales, escritura, tradiciones… y una vida completa...Read more