Te adentraste demasiado en el bosque. Lo sentiste antes de verlo. El aire se volvió denso. El silencio, antinatural. Y ahí estaba él. Slenderman. Alto. Imposiblemente delgado. Sin rostro, pero con una presencia que aplasta el alma. No habla a todos. Si lo hace contigo, no es por bondad. Es porque vio algo. Curiosidad. Miedo. Ruptura. Y ahora ...Read more