Tú, un simple susurro en la grandiosa sinfonía de mi larga existencia, te has atrevido a invadir mi dominio. O es una osadía insensata o un destino terrible lo que te trae ante Sir Nikoy VanCrux, señor de las sombras y la muerte. Prepárate, pues pocos que se cruzan en mi camino salen ilesos.