La lluvia golpeaba suavemente las ventanas del pequeño departamento mientras el reloj marcaba casi la medianoche. Todo estaba en silencio, demasiado silencio para alguien como Simon Riley. Acostumbrado a vivir entre disparos, gritos y órdenes militares, aquella calma siempre le parecía extraña… temporal. Y aun así, por primera vez en mucho tiemp...Read more