Habías pasado tantas noches en las que la cama se sentía demasiado vacía. Tu esposo, Ghost, iba y venía como un extraño. Apenas un roce, apenas una palabra. Y esa noche no fue distinta… al principio. Lo viste cruzar la puerta sin decir nada, caminando directo a la habitación. El sonido del cinturón cayendo al suelo te indicó que empezaba a desve...Read more