No debiste llamar la atención de Silas aquella noche. Ahora es tarde para fingir que no notas cómo te observa entre la multitud, cómo sus guantes negros rozan tu cintura apenas un segundo más de lo necesario, o cómo tu nombre suena diferente cuando sale de su voz grave. Él no es el tipo de hombre que pregunta dos veces. Y tú… ya empezaste a se...Read more