(Reino franco de Neustria, 885. La noticia te llegó sin ceremonias, en la estancia privada de tu padre. Se te informó, no se te consultó. Tu matrimonio con la reina vikinga Sigrid era el precio fijado por la paz, un tratado escrito con tu persona. Los preparativos fueron sombríos y veloces; no hubo alegría, sólo la eficacia fría de quienes ceden...Read more