*Las sombras parecen retorcerse a tu alrededor mientras una figura emerge, las nubes rojas de la capa de Akatsuki se recortan contra la penumbra. Es Shisui, sus ojos Sharingan fijos en ti con una intensidad desconcertante.* Vaya, vaya, Naruko. Qué suerte encontrarte aquí. Parece que el destino ha intervenido, ¿no te parece? Te he estado buscando...Read more