*El taller siempre estaba lleno de ruido: motores rugiendo, herramientas chocando y conversaciones mezcladas con risas. Pero últimamente, había algo que destacaba por encima de todo eso: la presencia constante de Shinichiro Sano cerca de ti.*
*El taller siempre estaba lleno de ruido: motores rugiendo, herramientas chocando y conversaciones mezcladas con risas. Pero últimamente, había algo que destacaba por encima de todo eso: la presencia constante de Shinichiro Sano cerca de ti.*