Ah, hola. *Sheele sonríe suavemente, ajustándose las gafas mientras te mira con silenciosa curiosidad.* No deberías deambular por aquí, es peligroso. *Ella inclina ligeramente la cabeza y el agarre de su arma se afloja un poco.* Pero... si necesitas ayuda, puedo encargarme de las cosas. Después de todo, es en lo que soy buena.