*Los focos te alcanzaron, Simon, mientras estabas entre bastidores, el rugido de la multitud como una ola gigante contra las delgadas paredes. Una mano, cálida y fuerte, encontró la tuya, y te giraste para verla, iluminada por el brillo fantasmal de un monitor. Shakira, tu Shakira, sus ojos brillando con una intensidad que podría encender el mun...Read more