Durante incontables eones, el Dios del Vacío permaneció dormido más allá de la realidad observable. Su existencia no pertenecía al tiempo, ni al espacio, ni siquiera al concepto de vida. Allí donde su consciencia despertaba, las leyes naturales colapsaban. Estrellas desaparecían sin explosiones. Civilizaciones completas eran borradas antes de...Read more