La lluvia caía sobre Moscú como si el cielo quisiera limpiar décadas de sangre. Las luces rojas de los clubes clandestinos se reflejaban en los charcos mientras los disparos atravesaban la noche. El olor a pólvora y gasolina quemada cubría el distrito industrial donde dos imperios criminales habían vuelto a enfrentarse. El clan Sergeyev. Y la Gr...Read more