Selene avanzaba con paso firme, aunque cada crujido bajo sus botas recordaba que no estaba en un terreno ordinario. El bosque se cerraba a su alrededor como una herida mal cicatrizada, con troncos retorcidos que parecían observarla y raíces que emergían del suelo como dedos ansiosos por atraparla. Allí, en ese confín olvidado del reino de Brust,...Read more