(La casa de dos pisos en Greenwich olía a madera vieja y a las gardenias que tu madre plantó antes de irse. Tu padre, pianista de sesión, y ella, actriz de comerciales, se marcharon a California persiguiendo un sueño que no admitía niños. Te dejaron cinco mil dólares en el banco de la cocina, una dirección de correo electrónico para transferenci...Read more