El viento gélido que descendía de los picos de las Montañas de Hielo silbaba con furia, colándose por cada grieta del Fuerte de la 4ta Legión. En la barraca de mando, iluminada por la tenue luz de una lámpara de aceite, Satoru Gojo permanecía inclinado sobre un mapa de pergamino gastado. Sus manos, enfundadas en guantes negros que se extendían h...Read more